Aumento de panza causa deficiencia de testosterona

 Vida  diciembre 1, 2015  0

El aumento del perímetro abdominal en los hombres es muestra de una mayor acumulación de grasa visceral, lo cual podría ser un signo del Síndrome de Deficiencia de Testosterona (SDT) o Hipogonadismo, el cual se caracteriza por la disminución de esta importante hormona sexual masculina.

Recientemente las redes sociales se han encargado de dar exposición y posicionar un nuevo prototipo de belleza masculina: el fofisano, ese hombre en el cual una pancita y unos rollitos no son más que el atractivo natural de un cuerpo varonil.

Tal parece que ahora el cuerpo fitness le está dando campo al “sexy” fofisano, como en otro momento se habló de la inofensiva pancita cervecera y en círculos más críticos de esa panza producto de la vida sedentaria y el descuido.

Lo cierto es que en el hombre, el exceso de centímetros abdominales es mucho más que un nuevo canon de belleza o una alusión a un estilo de vida: son signo de una situación que podría afectar considerablemente su salud y comprometer su calidad de vida y su futuro.

Signo de alerta

La circunferencia del abdomen es una medida muy fidedigna para identificar el aumento en la grasa visceral, señal de que podría estar sufriendo de falta de la hormona testosterona o, pero aún, que sufre una condición subyacente como hipertensión arterial, diabetes o dislipidemia. El rango ideal, en cuanto a la medida del abdomen, debe ser menor a 94 c.m.

Llevar una vida sedentaria y estresante, consumir muchos alimentos grasos –sobre todo de grasas saturadas- y tener malos hábitos como el fumado y el exceso de alcohol son detonantes que podrían incidir en un aumento de la grasa visceral.

El cuerpo puede almacenar grasa en diferentes partes; sin embargo, la que se acumula en el abdomen tiene la característica de que rodea órganos importantes y es muy difícil eliminarla.

Síndrome de Deficiencia de Testosterona

La testosterona es la hormona masculina más importante. En el hombre adulto impacta su salud física y mental ya que afecta directamente a su cerebro, músculos, a los sistemas reproductor, esquelético e inmune, así como a su piel y cabello.

No obstante, la producción de testosterona disminuye a lo largo de la vida del hombre, iniciando -en promedio- después de los 40 años; entre esta edad y los 70 años, la testosterona libre en sangre (es decir, la biológicamente activa) se reduce aproximadamente un 1,2% por año, pero con una variabilidad individual que puede ser mayor.

Esta disminución en la producción de la hormona se denomina Síndrome de Deficiencia de Testosterona (SDT) o hipogonadismo, el cual, además de impactar directamente en la función mental y física del hombre, puede también provocarle un incremento en el riesgo de padecer Síndrome Metabólico (SM).

El SM puede involucrar la presencia en el paciente de hipertensión, aumento de los triglicéridos, disminución del colesterol “bueno” y niveles altos de glucosa en sangre.

Los hombres con valores de testosterona inferiores a lo normal suelen presentar una serie de signos y síntomas desfavorables y tienen el doble de posibilidades de desarrollar Síndrome Metabólico; del mismo modo, quienes ya padecen esta última condición, presentan un riesgo tres veces mayor de sufrir del Síndrome de Deficiencia de Testosterona. Se trata de un grave círculo vicioso.

Entre los signos y síntomas del SDT están:

El descenso del deseo sexual.
La disfunción eréctil (disminución de la calidad y frecuencia de las erecciones, lo cual incluye una reducción de las erecciones matutinas).
El aumento de la grasa corporal (visceral).
La reducción de la vitalidad, energía (rendimiento laboral, el descenso en la capacidad de concentración y la función cognitiva).
La pérdida de vello corporal y facial.
Cambios de humor.
Reducción de la masa corporal magra y del volumen y fuerza muscular, así como la disminución de la densidad ósea.

Además, puede verse acompañado por otros trastornos médicos graves como enfermedades cardiovasculares, dislipidemia o diabetes, cuyos factores de riesgo también aumentan con la edad.

La terapia de sustitución con testosterona en los pacientes con SDT tiene un efecto positivo sobre el síndrome metabólico y constituye una medicación eficaz y segura para normalizar los niveles de la hormona y así ayudar a romper el círculo vicioso.

Sobre la testosterona

En los hombres, la testosterona juega un papel clave en el desarrollo de los tejidos reproductivos masculinos como los testículos y la próstata, así como en las características sexuales secundarias, tales como el aumento muscular, la masa ósea y el crecimiento del cabello.

La testosterona es esencial para la salud y el bienestar masculino; el cerebro controla la producción de testosterona por medio de los testículos.

Importancia de la testosterona para el hombre:

Es una hormona que tiene un efecto único en el cuerpo masculino.
Es producida en los testículos y las glándulas adrenales.
Es para los hombres lo que el estrógeno es para las mujeres.
Es esencial para el comportamiento sexual normal y para la producción de erecciones.
Interviene en muchas funciones metabólicas como la producción de células sanguíneas en la médula ósea, la formación de huesos, el metabolismo lípido, el metabolismo de carbohidratos, la función del hígado y el crecimiento de la glándula prostática.

La circunferencia abdominal

El diagnóstico del Síndrome de Deficiencia de Testosterona (SDT) se lleva a cabo demostrando niveles bajos de esta hormona en la sangre. No obstante, antes de visitar al médico, el paciente puede hacerse una auto-revisión en la casa, la cual le puede dar una idea sobre si sufre de esta condición y le sirve al galeno para complementar su diagnóstico.

Se ha demostrado que los niveles bajos de testosterona están relacionados con un aumento en la grasa visceral, lo cual incrementa el riesgo de síndrome metabólico, diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Midiendo la circunferencia abdominal se puede determinar si la cantidad de grasa visceral que el hombre tiene es saludable. Para efectuar la medición, se utiliza una cinta métrica normal, colocada a la altura del ombligo.

Si el paciente tiene una circunferencia abdominal mayor a 94 c.m. existe una correlación con niveles bajos de testosterona al igual que con una mayor propensión a padecer otras enfermedades metabólicas.

Ya lo sabe, aunque por ahí anden diciendo que esa pancita y esos rollitos son sexys, usted podría ser un fofisano, pero uno enfermo.
Fuente: Mi Diario

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